Entrevista estándar

De Mentira Pedia
Revisión a fecha de 10:56 15 jul 2016; Javier Torregrosa (Discusión | contribuciones)

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La entrevista y el hecho de entrevistar es una herramienta esencial, es la comunicación primaria, y contribuye a la construcción de la realidad. Se trata de un instrumento eficaz de gran precisión en la medida que se fundamenta en la interrelación humana. Proporciona un excelente sistema heurístico para combinar los enfoques prácticos, analíticos e interpretativos implícitos en todo proceso de comunicar (Galindo, 1998:277).


Contenido

Concepto de entrevista

La entrevista está definida por la Real Academia de la Lengua Española con un significado muy singular y riguroso, sin entrar en detalles ni especificaciones por ello precisa lo siguiente: "La entrevista es la acción y efecto de entrevistar o entrevistarse, y la vista, concurrencia y conferencia de dos o más personas en lugar determinado, para tratar o resolver un negocio." Este concepto evidencia ser limitado ante la variedad estilos, tipos, técnicas de entrevista que se han ido desarrollando a lo largo del tiempo.

En la época egipcia se utilizaron censos de población, siendo este uno de los comienzos del uso de la entrevista. Algunos autores hacen referencia a “Los diálogos de Platón”, como la primera referencia para acceder al conocimiento de lo público. El método socrático establecía que por medio de cuestionarios el maestro propicia que el discípulo descubra el conocimiento. Tras años de evolución, en la actualidad se han desarrollado distintas tipologías y criterios de aplicación en la entrevista. Sin embargo, los primeros autores que definieron la entrevista y los más citados, fueron Bingham y Moore (1973, 13), mostrando el siguiente concepto de la misma: "conversación que se sostiene con un propósito definido y no por la mera satisfacción de conversar".

Sullivan, (1954) y Pope, (1979) la definen como la conversación y/o relación interpersonal entre dos o más personas, con unos objetivos determinados, en la que alguien solicita ayuda y otra persona la ofrece, lo que configura una diferencia explícita de roles en las personas intervinientes. Estos roles marcan una relación asimétrica, puesto que una persona es la experta o profesional y la otra la que necesita de su ayuda.

También Silva y Pelachano (1979, 13) concretan otra definición: "Es una relación directa entre personas por la vía oral, que se plantea unos objetivos claros y prefijados, al menos por parte del entrevistador, con una asignación de papeles diferenciales, entre el entrevistador y el entrevistado, lo que supone una relación asimétrica".

Román y Pastor (1984, 279) detallan una definición según los objetivos que persigue y en función de los sujetos a quienes vaya destinada, atreviéndose con el siguiente concepto: "Una conversación organizada con objetivos flexibles usada como medio de orientación personal, escolar y profesional del alumno, así como una orientación a padres, resto de profesores y PND".

Cabrera y Espín (1986, 229) intentan agrupar los distintos factores recogidos en la entrevista, y según su criterio definen la entrevista de la siguiente forma: "Comunicación <cara a cara> entre dos o más personas, que se lleva a cabo en un espacio temporal concreto y entre las que se da una determinada intervención verbal y no verbal con unos objetivos previamente establecidos".

Blanchet (en Blanchet y otros, 1989, p. 88), refiriéndose a los speech events o «acontecimientos de la palabra», conceptualiza la entrevista del modo siguiente: Una entrevista es un speech event en el que una persona A extrae una información de una persona B, con información que se hallaba contenida en la biografía de B.

Según Sierra (en Galíndo, 1998, pp. 281- 282), la entrevista es…una conversación que establecen un interrogador y un interrogado para un propósito expreso. (…) una forma de comunicación interpersonal orientada a la obtención de información sobre un objetivo definido Vemos entonces que todas las definiciones apuntan a los mismos aspectos: una o más personas, una de las cuales (y sólo una) es el entrevistador, en tanto que la otra u otras es (son) el (los) entrevistado(s), quienes se encuentran físicamente en un mismo espacio para conversar en los términos establecidos por el entrevistador: estructura, fines, duración del encuentro, roles, tema, etc.., y donde el entrevistador procurará obtener del entrevistado determinadas informaciones.

Hay que tener muy en cuenta la definición de “L. Aragón” por su detallada y extensa conceptuación que aunque hace referencia a la “entrevista psicológica” merece la pena referenciar para las demás tipologías:

"Una forma de encuentro, comunicación e interacción humana de carácter interpersonal e intergrupal (esto es, dos o más de dos personas), que se establece con la finalidad, muchas veces implícita, de intercambiar experiencias e información mediante el diálogo, la expresión de puntos de vista basados en la experiencia y el razonamiento, y el planteamiento de preguntas. Tiene objetivos prefijados y conocidos, al menos por el entrevistador. En la asignación de roles, el control de la situación o entrevista lo tiene el entrevistador. Implica la manifestación de toda la gama de canales de comunicación humanos: verbal (oral), auditivo, cinestésico, táctil, olfativo, no verbal (gestual y postural) y paralingüístico (tono, volumen, intensidad y manejo del silencio).” (L. Aragón, Fundamentos teóricos de la evaluación psicológica, pp.180 y 181.)"


La esencia de la entrevista se podría definir como una herramienta cuya técnica consiste en un proceso de comunicativo donde los actores intercambian datos e información acerca del entrevistado, siendo conducida por un personal competente, con habilidades técnico–científicas determinadas. Se ha de entender el papel que desempeña la entrevista no solo es el de extraer de ella el conocimiento o datos, sino que debemos pensar en las posibilidades de investigación que plantea. Ha sido, es y será objeto de estudio y confección de hipótesis en la cual que tras un proceso dialéctico producen cambios que relacionados entre la investigación y el campo, hecho que toma forma en el corpus de entrevista. Como técnica, la entrevista es un instrumento que permite recoger información sobre hechos, acontecimientos, etc.. que sean de interés para el entrevistador, quien ha de determinar los ítems adecuados para formalizar las preguntas apropiadas en cada tipo de formato. Esto nos lleva a concluir que se identifica la entrevista como un método o técnica de investigación.


Principios de la entrevista

La entrevista es «…una puesta en escena que simula la naturalidad del diálogo» (Sierra, en Galindo, 1998, p. 317), que a su vez ha de realizarse en las mejores condiciones posibles. Es conveniente que el entrevistador tenga claros los puntos a tratar y que su atención se centre completamente en el entrevistado, “Sierra” dice que el entrevistador debe conocer de antemano: • La situación comunicativa que rige el intercambio dialógico. • Los usos del lenguaje apropiados para los intercambios con el entrevistado. • El contexto y la relación con el entrevistado. • El juego de ocultamiento y revelación intersubjetiva con el entrevistado. • Los factores cognoscitivos o emocionales implícitos en la entrevista. Asevera este autor que el entrevistador debe tener en cuenta siempre el acuerdo contraído de comunicación, definiéndolo como «...un pacto o compromiso de cooperación, a través del cual se fijan tácitamente las reglas, los procedimientos y el conjunto de condiciones en los que se va a desarrollar la interacción conversacional » (op. cit., p. 319)


Paradigma de entrevista

Ritzer (1993: 598) conceptúa el paradigma de la siguiente forma: "Un paradigma es una imagen básica del objeto de una ciencia. Sirve para definir lo que debe estudiarse, las preguntas que es necesario responder, cómo deben preguntarse y qué reglas es preciso seguir para interpretar las respuestas obtenidas. El paradigma es la unidad más general de consenso dentro de una ciencia y sirve para diferenciar una comunidad científica (o subcomunidad) de otra. Subsume, define e interrelaciona los ejemplares, las teorías y los métodos e instrumentos disponibles". A su vez Acevedo (2009) hace una clasificación de las entrevistas psicológicas (estandarizadas o formales) mediante dos tipos de criterios: la forma de conducción o estructura, y el objetivo a conseguir, de aquí se deducen consideraciones muy relevantes para las entrevistas estandarizadas: (Acevedo, Alejandro, Alba López, El proceso de la entrevista, México, Limusa, 4ª edición, 2009.) Este autor atiende a la estructura de la entrevista teniendo muy en cuenta que este diseño es determinante en su planificación. Según Acevedo Ibáñez (1996, p. 28), las entrevistas se clasificarían en: entrevistas no estructuradas, semiestructuradas y estructuradas, con las siguientes características: Entrevistas no estructuradas: Estas son las más flexibles, aquí los actores (entrevistador y entrevistado) disfrutan de una mayor posibilidad para preguntar y responder, es una entrevista más natural y el entrevistado observa más fluidez. Entrevistas semiestructuradas: “Se caracteriza porque el entrevistador tiene trazado un plan de desarrollo, pero procede con más libertad de acción y mayor agilidad” (Ibáñez y López, 1996, p. 29), hay libertad en la utilización de temas durante la realización de la entrevista. Se clasifica como estrategia de recolección de materiales de punto medio, con preguntas planificadas previamente. Entrevistas estructuradas: también llamadas “normalizadas, o dirigidas”. Se formalizan a partir de un tema acordado con anterioridad entre entrevistado y entrevistador. Contienen preguntas que se preparan con anterioridad, y la respuesta suele ser cerrada, con pocas explicaciones. Se caracterizan por el control que ejerce el entrevistador sobre el entrevistado, y tiene un carácter muy formal, centrado en los contenidos en que se desarrolla. En esta se incluye la denominación de ENTREVISTA ESTÁNDAR, (también llamada entrevista formal o policial)


Fases y objetivos de la entrevista estándar o formal

Se ha de tener en consideración que el objetivo principal de la entrevista estándar es el intercambio de información entre entrevistador y entrevistado, en el que el primero interactúa con el segundo en el ánimo de propiciar un clima adecuado en un contexto propicio para conseguir un fin adecuado, desde este planteamiento se ha de tener en cuenta que existirán objetivos distintos según se trate del tipo de entrevista utilizada. La entrevista estándar generara expectativas múltiples que se singularizaran en la determinación del tema a tratar por el entrevistador. Como ejemplo señalaremos que según Ruiz Olabuenaga (1999) los objetivos de la entrevista en profundidad se centrarían en comprender más que explicar, la búsqueda de la respuesta subjetivamente sincera y la obtención de respuestas emocionales frente a racionales. Distintos autores conciben una clasificación de etapas y objetivos de la entrevista muy relacionada con la que hace Colín (2009). La entrevista en un método que se forma por etapas o fases que persiguen el éxito en el cometido que se ha propuesto; aquí seguiremos la visión de Colín (2009), quien hace una división de las entrevistas en tres etapas o fases: inicio o rapport, desarrollo y cierre.


Primera fase: Rapport.

El inicio amable de la entrevista ayuda a reducir tensiones que puedan estar provocadas por la situación en la que se desenvuelva la entrevista. Esta primera fase inicial, tiene como “objetivo” lograr que el entrevistado se integre en el entorno y se sienta cómodo en con el entrevistador, y tenga buena predisposición a hablar buscando su desinhibición. Se le llama rapport o familiarización de la persona con la entrevista. Estos primeros momentos en la entrevista son decisivos para lograr el éxito, pues depende en gran medida del rapport establecido por el entrevistador. Aragón (2002) dice que el rapport se facilita con algunas actitudes del entrevistador, mantener un contacto visual apropiado es una de ellas, también una postura relajada, natural y centrada en el entrevistado, por supuesto un lenguaje amistoso, espontáneo y empleando un tono cálido y expresivo, con una aceptación empática sin condiciones. El rapport consiste en crear un clima de aceptación, en el que el entrevistado se sienta relajado y cómodo y emprenda la comunicación de manera abierta sin miedo a la crítica o al juicio del entrevistador. El entrevistador tiene la responsabilidad de hacer que el entrevistador participe y lo vea como una persona que puede ayudarlo y que es digna de confianza. El rapport está basado en la confianza, el respeto y la aceptación mutuos.


Segunda fase de desarrollo o cima

Se trata del eje central de la entrevista, y a su vez de la etapa más larga e intensa. Colín (2009) y Acevedo (2009), están de acuerdo que esta fase tiene los siguientes “objetivos”:


- Se recaba la mayor parte de la información.

- Se profundiza en los aspectos identificados en la fase anterior.

- Se analiza esta información y a la vez es confrontada.

- Se clarifican problemas, tomando decisiones sobre las posibles líneas de actuación soluciones planteadas.


Tercera fase, final o cierre

Según Acevedo (2009) esta fase se asemeja en importancia a la de inicio, su “objetivo” fundamental consiste en consolidar los logros alcanzados durante las dos fases anteriores. En esta fase ofrece la oportunidad de aclarar posibles malentendidos abriendo la posibilidad de transmitir otras informaciones no aportadas en las fases anteriores. Colín (2009), asevera que esta fase es muy importante, dado que entrevistado puede proporcionar información relevante omitida en el inicio.


Ventajas e inconvenientes de la entrevista estándar. Aplicaciones

Esta entrevista estándar, formal o policial cuya finalidad es la de obtener información sobre algún aspecto concreto de hechos objetivos (pueden ser características físicas, sociales, económicos, policiales…) o de hechos subjetivos (opiniones, actitudes, intenciones, ideas, o posibles perspectivas…), motiva su aplicación en contextos preferentemente de investigación científica, y o investigación policial dado el rigor en la metodología, la diligencia en su organización y en la formalidad de su estructura. La literatura pone de manifiesto la cercanía de la entrevista estándar y el interrogatorio policial, presentando los siguientes problemas:

-Carencias de conocimientos y a la vez de entrenamientos psicológicos hacen difícil la obtención de información valida desde el punto de vista psicológico, produciéndose un deterioro de la consecución de la información útil de cara a la investigación policial (Sporer, 1997).

-La información obtenida se consigue mediante un interrogatorio, en el que el entrevistador parte de una serie de premisas referidas a lo acontecido, en esta información hay un sesgo efectivo del entrevistador.

-Las preguntas son inductivas como parte de un interrogatorio cerrado, los que haría aflorar en el entrevistado un alto grado de sugestibilidad.

-Por último la ausencia de un criterio común, lo que motiva diversos modos de entrevistar al testigo.


Fisher, Geiselman y Raymond (1987) analizaron el contenido de la entrevista estándar para localizar tres problemas importantes cuando se trata de la recuperación información.

- Frecuentes interrupciones en las descripciones de los testigos. Motiva la desconcentración del testigo, generando una información pobre e imprecisa.

- Formulación de excesivas preguntas de respuesta corta. Reduciendo la concentración del entrevistado y se pierde información que no se solicita.

- Secuencia inapropiada de las preguntas. Fruto de estas observaciones Fisher y Geiselman (1992) desarrollan la entrevista cognitiva (Cognitive Interview, EC). Estos autores pusieron de manifiesto que la entrevista estándar no es la más adecuada para la investigación policial, aunque si pueda utilizar para otros muchos campos como puede ser la selección de personal, entrevista de trabajo, etc.. en la que aporta resultados excelentes.


Referencias

Acevedo I., López M. (1996). El proceso de la entrevista. Limusa: México, p 29.

Aragón, Laura, Arturo Silva, Fundamentos teóricos de la evaluación psicológica, México, Pax-Mex, 1ª edición, 2004.

Bingham, V. D. y Moore, B. V. (1973): Cómo entrevistar: Madrid. Rialp, p 13.

BLANCHET y otros (1989). Técnicas de investigación en ciencias sociales. Obra colectiva. Narcea (Educación Hoy). Madrid, p 88.

Cabrera, F.A. y Espin, J.V. (1986): Técnica de encuesta (entrevista). En Medición y evaluación educativa. Barcelona: P.P.U., p 229.

Colín Gorráez, Miriam, Héctor Galindo Leal, César Saucedo Pérez, Introducción a la entrevista psicológica, México, Trillas, 1ª edición, 2009.

Fisher, R.P., Geiselman, R.E. y Raymond, D.S. (1987). Critical analysis of pólice interview techniques. Journal of Police Science and Administration.

Galindo Cáceres, J. (1998). Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México: Pearson, pp 277- 317.

Ibáñez, J. (1998). Nuevos Avances en la Investigación Social. Barcelona: Proyecto A. Ediciones.

López, H. (1994). Metodología de Investigación Lingüística. Madrid: Colegio de España.

Pope, B. (1979). The initial interview. En Walker, C.E. (Ed.), The Handbook of Clinical Psychology: Theory, Research, and Practice. Nueva York: Pergamon Press.

Ritzer, George (1993) “Metateorización sociológica y esquema metateórico para el análisis de la teoría sociológica”. En Ritzer, G. Teoría Sociológica Contemporánea. Madrid: McGraw Hill, p 598.

Román, J.Mª y Pastor, E. (1984): Técnicas para la entrevista. En La tutoría. Barcelona: CEAC, p 279.

Ruiz Olabuénaga, J. (2003). Metodología de la investigación cualitativa. Bilbao: Universidad de Deusto.

Sierra, F. (1998). Función y sentido de la entrevista cualitativa en investigación social, en Galindo, J. (Coord.), Técnicas de investigación en sociedad, cultura y comunicación. México: Pearson.

Silva, F. y Pelachano, V. (1979): La entrevista. Valencia: Facultad de Filosofía, Psicología y Ciencias de la Educación, p 13.

Spörer, S. L. (1997). The less traveled road to truth: Verbal cues in deception detection in accounts of fabricated and self-experienced events. Applied Cognitive Psychology.

Sullivan, H.S. (1954). The interpersonal theory of psychiatry. New York: Norton.


--Javier Torregrosa (discusión) 12:21 14 jun 2016 (CEST)Nicolás Romera (ayuda en la subida del tópico, debido a problemas para acceder)

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